Papeles Sueltos

Domingos sem deus

Domingos sem Deus es el último volumen de Inferno Provisório. Como lectores, no podemos dejar de contemplar, con admiración el compromiso estético y ético del escritor al desarrollar este proyecto, que tomó la forma de una denuncia literaria. Durante estos últimos años, fue atraído por el ideal de concretar este retrato del proletariado brasileño, que parecía ser una deuda de la literatura nacional.

Desde O livro das impossibilidades (volumen IV) ya nos habíamos encontrado con sus personajes lejos de Cataguases o de otras ciudades próximas: viajan para escapar de aquel pedazo del Brasil ‘quedado en el tiempo’ y ‘sin futuro’. Ahora se nos ofrecen algunos destinos personales que parecen ser emblemáticos en la diversidad de la migración movida por la esperanza de días (quizás) mejores. Vidas que se enfrentan a la dura realidad de idas, empleos pobres, familias formadas con dificultad y vueltas. Hay poca integración en la San Pablo modificada. Lo que rige la acción de todos es la necesidad casi vital de desplazamiento, aunque sea de Rodeiro a Cataguases. Existencias desgraciadas vestidas de muerte ante los ojos ajenos o incluso historias de invisibilidad social. Son narraciones de soledad, amores, traiciones, hijos poco deseados, trabajo sin fin y algunas conquistas.

Es interesante observar el trabajo de Ruffato con la palabra en relación con las diferentes historias de vida. En todo su proyecto literario la lengua mineira aparece tanto en los diálogos como en el relato del narrador. Sin embargo, la vida de Luis Augusto que se mezcló a la población paulista es, simbióticamente, contada en un lenguaje integrado a la ciudad. En Domingos sem Deus hay también una especie de reconciliación del escritor con algunos procedimientos narrativos. Y Ruffato determina un nuevo ritmo de lectura por la puntuación.

Hay flashbacks responsables de los torrentes de recuerdos disparados por los más diversos motivos, como las pocas fotos de ‘momentos más arco de triunfo’ de sus vidas. Son memorias dentro de la memoria que algunas veces logran escabullirse de la aburrida rutina. Y así el lector de Inferno provisório se reencuentra con el Beco de Zé Pinto, el Rio Pomba y la trama de personajes del universo que Ruffato viene construyendo a lo largo del tiempo. El lector puede volver a los otros volúmenes para recuperar los nexos de esta densa red de narrativas o dejarse llevar por las historias. Al mismo tiempo, es fácil prever que hay fragmentos de esas vidas que están presentes en aquel 9 de mayo de su libro Ellos eran muchos caballos.

El último segmento de Domingos sem Deus está titulado ‘Outra fábula’. Esta formulación nos lleva a generalizar que todos los otros son también hechos inventados. Este es el juego que tanto le atrae a Luiz Ruffato. Si son inventados, vividos u observados (¿es que es clara esta distinción?), son narrativas que pasaron por la invención literaria, cuyos orígenes no son detectables.

Una cosa es cierta: somos envueltos emocionalmente por esos domingos sin bendición. Son fabulaciones de duros destinos relatados de modo sensible. Así, el vigoroso proyecto de Inferno Provisório se completa. La intensidad de la experiencia generada por su lectura quedará, ciertamente, grabada en nuestra memoria. Ruffato llevará a sus lectores hacia donde su literatura quiera ir.

Cecília Almeida Salles

Solapa de Domingos sem Deus, de Luiz Ruffato

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