Papeles Sueltos

Claudia L A G E


La pequeña muerte

Ella solo sabía: en el comienzo, era una niña.

Una niña que fue creciendo con una angustia de las grandes.

Cuando creció para siempre, se dio cuenta de que era inmensa. No tenía límites para lo que sentía. Su corazón se arrebataba con la vida. Se asustaba con tanto. Tenía hambre, de todo, por todo. Miraba el mundo de ojos abiertos. Si hubiera podido, habría mordido las carnes, poseído la materia. Pero generalmente solo pasaba la mirada por sobre todas las cosas, consumiéndose con lo que no podía consumir.

Pensó en la niña de trenzas que había sido.

Recordó que cuando era pequeña tenía un juego preferido: cazar hormigas.

Mientras mascaba chicle iba aplastando hormiguitas. Lo hacía sin pensar, casi sin saber lo que hacía. Cuando descubrió que mataba, e incluso así tan distraída del propio crimen, comenzó a rodar hasta no aguantar ver todo tan torcido. Y cayó a los pies del hormiguero.

Seguir…

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